Día 13: Edimburgo

Hoy no había ruta, ni planificación, no hay que ponerse traje ni chubasquero, hoy no hay descripción de carreteras y paisajes, lo siento esto va a ser un poco más aburrido, pero no os vayáis todavía…

Hoy toca turisteo, normal y corriente. Nos levantamos tranquilamente, sin prisas, sin estrés. Desayunamos, cogemos la cámara y el autobús y nos vamos al centro.

Paseamos por la Royal Mile, vemos a un artista callejero haciendo un espectáculo, compramos entradas para el Mary King´s Close, que nos quedamos con ganas de verlo la otra vez que visitamos Edimburgo. Buscamos un sitio de donde comer para estar listos antes de las 14:45 que tenemos la visita.

Encontramos un Mejicano abierto(restaurante, no un señor), los otros que probamos, a la 13:30 ya no dan comidas. Comemos bien, aunque por el acento de las camareras, no eran precisamente mejicanas y las fajitas eran poco picantes.

Llega la hora del Mary King’s close. Edimburgo guarda muchos secretos debajo del actual suelo de la ciudad. Allá por el mil seiscientos y pico se rellenaron parte de las calles existentes creando la Royal Mile y, a la vez, una serie de espacios bajo tierra con mucho encanto e historia. Hay varios tours diferentes, en inglés y español, algunos con representaciones de fantasmas y que dan miedo y otras más históricas, como el de Mary King, en el que te cuentan la historia y te presentan a los diferentes personajes de la época. Nosotros elegimos el tour en español, entre otras cosas porque no había sitio en los tours en inglés y en este si. Aunque nos habría gustado hacer los dos, por aquello de practicar el idioma.

Close significa en inglés y en este caso, callejón y en este tour te cuentan la historia de los callejones que rodean al de Mary King y cuál fue la historia de esta señora. No os la voy a destripar, os animo a ir a verlo vostros mismos. Solo os diré que merece la pena y que nuestra guía, Gema, lo hizo genial, se hace corto y entretenido.

Salimos a eso de las cuatro de allí y, como no, diluvia!

Nos damos un paseo por una calle perpendicular a la Royal Mile, sigue lloviendo y nosotros no tenemos ni paraguas ni chaqueta, así que nos tomamos una cerveza en un pub y decidimos volver a la zona del piso, porque no hay mucho más que podamos hacer allí y la previsión es que siga lloviendo toda la tarde.

Un pequeño paseo, vuelta al piso, cenamos, a eso de las seis, en el pub donde no pudimos hacerlo ayer porque estaba lleno y a ver la tele un rato. El objetivo era descansar y no lo vamos a perder de vista.

Mañana camino de New Castle, el viaje se acaba, que penita :'(

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