2017: Resumen de viaje

Se acaba el año y parece que es de rigor hacer balance. 2017 ha sido un buen año en lo personal y en lo motero.

Este año nos hemos estrenado en un viaje largo, en un, para nosotros, gran viaje. Nuestra primera vez de viaje durante dos semanas en moto y ha sido genial.

Aunque ya casi ni recuerdo cuando acabamos el viaje a Escocia, no quería dejar de hacer mi particular resumen del mismo, sobre todo para tener por escrito aquello que mi memoria va a olvidar y para, ojalá, ayudar a alguno de vosotros si os decidís a hacer un viaje.

Fueron dos semanas geniales de kilómetros y kilómetros, paisajes, lluvia y, sobre todo, gente, mucha gente genial.

Según el gps algo más de 3000 kilómetros (lo de la velocidad máxima está mal 😉 ) y más de 48h. de conducción en total. Una ruta que nos llevó a hacer un rodeo por Escocia, a conocer las Highlands y la isla de Skye entre otros.

Repostamos 12 veces, en dos de ellas aprovechando para obtener dinero en libras al mismo tiempo, aquí lo explico un poco más, sin tener que ir a un cajero.

Nos alojamos en 12 sitios diferentes, de distintos tipos, desde hoteles, pasando por Bed and Breakfasts y también por Guest Houses.

Pasamos 32 horas en barco, aproximadamente, viajando entre Amsterdam y Newcastle y vuelta. En ellos, en los barcos, aprendimos a atar la moto, a aparcar en un sitio muy estrecho y a movernos por la bodega del mismo sin llevarnos sustos. También nuestra imagen de este tipo de ferry ha cambiado un poco, son en realidad un pequeño crucero, con mucho menos lujo, pero con entretenimiento, bares, restaurantes, tienda y hasta casinos. Eso sí, todo muy caro.

Como siempre que se hace un viaje, más en este caso en el que hicimos este tipo de ruta por primera vez, hay cosas en las que acertamos y pequeños fallos que tuvimos y de los que hemos aprendido para que no vuelvan a pasar. Así que paso a analizarlos y enumerarlos por si os pueden servir de ayuda a los futuros viajeros.

Aciertos:

Equipación: Una de las grandes incognitas era cómo le iba a sentar a nuestro cuerpo pasar 14 días en la moto, con la misma equipación y, sobre todo, llevar la equipación correcta para no pasar frío, calor o ir incómodos. En mi caso, la equipación fue la misma que uso a diario, con lo que tenía pocas dudas de su conveniencia y así fue. En el caso de A. estrenaba prácticamente sus pantalones, hicimos un pequeño test antes que puedes leer aquí,  y era la tercera o cuarta vez que usaba la chaqueta, nunca en viaje realmente largo. Ambos resultaron ser cómodos o muy cómodos y suficientemente cálidos como para que no hubiese queja. En el caso concreto de los pantalones, al llevar forro de goretex, fueron un acierto, no solo para el frío, sino también para los momentos en los que la lluvia nos cogió sin los chubasqueros y los míos sí se calaron. Mis botas, también con goretex, se portaron como unas campeonas a pesar de las horas bajo la lluvia, mis pies en ningún momento se humedecieron.

Chubasqueros: Sabíamos que ir a Escocia suponía hacer frente a la lluvia, en mayor o menor medida. Elegimos el mismo tipo de chubasquero para los dos, yo tenía uno que uso habitualmente y compramos otro igual. En este caso y, tras haber probado uno de dos piezas, era un mono de una pieza que se antoja más eficaz y, aunque parezca mentira, más fácil de poner que las dos piezas.

Guantes: siempre que viajamos, solemos llevar dos pares de guantes. Unos de invierno y unos de verano. En esta ocasión, para invierno, nos compramos unos Richa de goretex, que se han antojado perfectos cuando han sido necesarios. Cuando viajas bajo la lluvia una de las peores sensaciones es tener las manos mojadas, por la incomodidad que supone para conducir y lo rápido que el frío entra por ellas. Los guantes soportaron las horas bajo la lluvia perfectamente y mantuvieron nuestras manos secas en todo momento.

Bolsa sobredeposito: hacía tiempo que rondaba en mi cabeza hacerme con una bolsa sobredeposito, sobre todo pensando en tener la cámara a mano sin tener que bajarme de la moto y lo mismo para la documentación, tarjeta para los peajes, etc. No fue fácil encontrar una para la RT que no fuese la oficial (con un precio exagerado para mi gusto) y con una fijación que no sea magnética, ya que el depósito es de plástico. Pero finalmente compre una Givi EA110B , teóricamente para trail, que trae un soporte que se fija en la moto y se engancha la bolsa a él. Tanto la bolsa en si, como “el concepto” fueron de los mayores aciertos del viaje. Practica, fácil de quitar y poner, llevando lo fundamental en ella al llegar a los sitios era sólo cuestión de quitar el casco, coger la bolsa y listo, 100% recomendable para un viaje así.

Bolsas interiores maletas: hasta ahora al hacer un viaje, las maletas duras iban rellenas de bolsas con la ropa, neceser, etc. con más bien poco orden. Al llegar a los sitios, descolgábamos las pesadas maletas de la moto y las subíamos al hotel. En este viaje estrenamos las bolsas interiores originales de las maletas (compradas de segunda mano). Lo que hacia mucho más cómodo y ligero descargar y transportar el equipaje.

GPS: cuando lo compré tuve mis dudas, pero el Tomtom rider 40 se portó como un campeón. Antes de salir guardé como favoritos en el tom tom home todos los puntos por los que quería pasar y los sitios candidatos para dormir. Cada noche solo tenía que unir los puntos en la tablet hasta marcar la ruta que quería hacer y enviarla al dispositivo por Bluetooth o por internet. A pesar de no llevarlo conectado a internet no tuvimos grandes problemas con él, excepto las dos veces que nos intentó hacer Coger un ferry en lugar de seguir la carretera.

Fallos:

Soportes gopro: el día que salimos, tuvimos que sacar cosas del equipaje y los soportes para la GoPro se quedaron en casa. No pudimos grabar nada con ella, pero teniendo en cuenta lo poco que me gusta editar vídeos… No fue tan problemático.

Botas A.: por comodidad para andar con ellas, A. decidió llevarse las botas compradas en Lidl, en lugar de las Dainese “buenas”. Las botas se rompieron a mitad de viaje y, aunque no se calaban, o no mucho, se tornaron incómodas.

Lo mejor:

Gente: Sin duda lo mejor de este viaje es la gente que hemos conocido. En todos lados nos encontramos con gente genial, con la que aprendimos mucho y compartimos experiencias. El viajar en moto, aunque suene a tópico, hace que la gente se acerque más a ti e incluso te pregunten de donde vienes, a dónde vas etc. También los bed & breakfast te acercan un poquito más a la gente y te permiten charlar con ellos, cosa que visitando hoteles, normalmente no tienes.

Highlands y sus paisajes: Volvimos enamorados de una tierra recóndita, con paisajes cambiantes, a cuál más bonitos y muy distinta a cualquier otra que hayamos visto antes. Absolutamente recomendable para cualquiera que se lo plantee.

Lo peor:

Lluvia: Si hay algo de lo que nos podemos quejar es de la lluvia. Pasamos gran parte del viaje bajo la lluvia, lo que es bastante incómodo. No sólo por el hecho de ir en moto y de tener que vestir los chubasqueros, también porque turistear no es cómodo cuando está lloviendo. Días como este en el que no pudimos ni parar a hacer una foto te dejan un sabor agridulce. Si bien es cierto que las montañas, el verde, los ríos, tienen otro color, otros matices, cuando está lloviendo y eso, se queda todo en nuestra retina.

Para acabar y como mejor resumen de viaje y del año, si en vuestra cabeza hay alguna duda, olvidaros de todas ellas, id a Escocia, si puede ser en moto, mejor, sino, no es problema, pero visitar las highlands es altamente recomendable.

2018 está apunto de comenzar y en nuestra cabeza ya tenemos el siguiente viaje, ojala podamos llevarlo a cabo y ojala vosotros estéis ahí para verlo.

Felices fiestas y Feliz año nuevo a todos!!!!

Crónica completa del viaje aqui.

Fotos del viaje aquí

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